viernes, 6 de noviembre de 2015

La educación primaria cumplió 150 años en Puerto Gaboto…




Por Lic. Prof. Ricardo N. González.
Corría el año 1865 y nuestro país, bajo la conducción política del General Bartolomé Mitre, se embarcaba en una injusta y nefasta guerra contra el país hermano de Paraguay. En la Provincia de Santa Fe Gobernaba el Dr Nicasio Oroño.
El 25 de setiembre de 1865 dicho gobernador creaba mediante un decreto una escuela primaria en nuestro pueblo dando inicio así a la educación elemental en la región.
El decreto daba nacimiento a una Escuela de Varones de primeras letras en el Rincón de Gaboto, departamento Coronda. A la vez que nombra a don Hilarión Fluc como Preceptor (maestro encargado de la formación de los niños) asignándole sueldo a partir del primero de mayo del mencionado año fecha en que había comenzado su función. Este es el origen documentado de la EDUCACION PRIMARIA EN PUERTO GABOTO que éste año los gaboteros estamos recordando.
Cabe la pregunta que muchos gaboteros se hacen: entonces la escuela 292 Sebastián Gaboto cumplió 150 años y estábamos equivocados cuando en 1987 celebramos su Centenario.
A la luz de la documentación la respuesta es negativa. Pero voy a tratar de explicar cómo se dio el proceso que desembocó en la asignación de Número y Nombre a nuestra escuela primaria.
Como dije más arriba en 1865 el Gobernador Nicasio Oroño crea, por pedido de los vecinos del Rincón de Gaboto, una escuela primaria de varones.
En 1869 se realiza el Primer Censo Poblacional Nacional, ordenado por el entonces Presidente Domingo Faustino Sarmiento. Nuestro pueblo gabotero no solo existía sino que era una referencia importante para la región y fue censada su población. En el bibliorato correspondiente a Gaboto, dto San Jerónimo página 12 aparece el siguiente dato que merece ser destacado porque es el documento más antiguo que habla de la existencia de una Maestra destinada a nuestra escuela primaria. Estoy hablando de doña Casimira Martínez. “Casimira Martínez, maestra de la escuela, 27 años de edad, casada con Valentín Verón, 28 años, jornalero. Madre de Víctor, María y Benito Verón. Oriunda de Santa Fe reside en Puerto Gaboto”.
En 1884 se realizó el Censo Escolar de la Provincia de Santa Fe, en el informe realizado por su Director Gabriel Carrasco, en la pág 433, puede leerse un cuadro que arroja la siguiente información: “En Puerto Gómez (actual Puerto Gaboto) en el año 1884 existía una ESCUELA ELEMENTAL MIXTA”. Otro dato importante la escuela de varones pasó a ser mixta (a pesar de que había aulas para varones y para mujeres). 

A partir de la sanción de la Ley 1420 y del Primer Censo Provincial de 1887 (que incluyó un censo de escuelas que comenzó en 1886) se crearon numerosas escuelas. A las cuales se les asignaron números y nombres. La nuestra será la Escuela Primaria Nro 292 Sebastián Gaboto.
Este último (1887) es el año que se tomó en cuenta para festejar el Centenario en 1987. Con mucho criterio el máximo historiador gabotero y precursor de nuestra historiografía Amadeo Soler decía en la Revista del Centenario de 1987 en su pág 10 “Para la celebración del Centenario estamos partiendo de bases hipotéticas sin día y mes y la documentación local resulta francamente insuficiente. Nuestra actual Directora, según sus manifestaciones, ha tenido a la vista algunos escritos o instrucciones existentes en la ciudad de Santa Fe, correspondientes al año 1887 y en ellos nos basamos”.
Así llegamos a éste 2015 donde con inmenso orgullo los gaboteros podemos poner en valor la importancia que la EDUCACION PRIMARIA ha tenido a lo largo de su historia. Felicitando a todos y a cada uno de los miembros de su comunidad educativa actuales y ex. Es muy lindo descubrir ese pasado glorioso de Puerto Gaboto y comprender la necesidad que nuestra gente tiene de contar con una MEMORIA COLECTIVA que nos explique QUE NOS PASO?. Este es el lugar común del cual debemos partir para construir esa UNIDAD de Pueblo en base a hechos históricos comunes que nos dan identidad y que seguramente, y en paz, nos permitirán proyectarnos hacia un futuro donde podamos entre todos recobrar la GLORIA PERDIDA DEL PRIMER PUEBLO ARGENTINO.
Feliz cumpleaños EDUCACION PRIMARIA GABOTERA….Y mis felicitaciones a todo el equipo de trabajo de la Escuela Nro 292 Sebastián Gaboto que trabajó durante 3 años para que éste sueño de los 150 años fuera realidad.

martes, 3 de noviembre de 2015

Puerto, Comercio, Aduana, Estado y Educación en Gaboto...



Por Prof. Lic. Ricardo N. González

Varios me han pedido que, en ésta semana donde la Escuela 292 de Puerto Gaboto realizará el acto donde se recuerdan los 150 años de la educación en nuestro querido pueblo, escriba algo sobre el nacimiento del pueblo o segunda fundación.
Entonces he decidido rescatar del fondo de nuestra memoria histórica gabotera a tres personas que por su actividad nos permiten caracterizar el escenario donde surge la fundación del Pueblo Gaboto en 1891.
En primer lugar voy a mencionar a don Ciriaco Acosta quien hacia el año 1856 instalaba el PRIMER COMERCIO en el actual Puerto Gaboto. Ese negocio se ubicaba dentro del Resguardo Aduanero (aduana). Con respecto a éste hecho quiero manifestar que hacia el año 1856 nuestro país atravesaba una situación política muy complicada. Era Presidente de la Confederación Argentina don Justo José de Urquiza quien ante la separación del Estado de Buenos Aires, había trasladado la capital nacional hacia la ciudad entrerriana de Paraná. Por decreto presidencial nuestro solar gabotero junto al de Coronda se convirtieron en "Ptos subsidiarios" de los de Santa Fe y Rosario. De ahí que en Puerto Gaboto existiera un Resguardo Aduanero ya que por aquí entraban y salían mercaderías hacia el exterior de la Confederación Argentina. Por eso cobra importancia la instalación del comercio de don Ciriaco Acosta ya que no solo tenía relaciones mercantiles con los paisanos nuestros, de la pampa profunda santafesina que llegaban hasta acá, sino también mantenía contacto fluído con comerciantes extranjeros.
En segundo término voy a citar a don José Gregorio Alarcón. Este personaje gabotero fue quien solicitó ante la Escribanía de Gobierno de la Pcia de Santa Fe (según consta en el Archivo Histórico Pcial exp 002 secc 0001) en el año 1858 se tenga por presentada y denunciada la compra que ha hecho de un terreno en el Rincón de Gaboto frente al río Paraná - Coronda. Esta es la primer evidencia de la compra de un inmueble en el Rincón de Gaboto luego de producida la batalla de Caseros y que comenzara a organizarse el Estado-Nación en nuestro país. Haciendo la salvedad de que existen escrituras sobre solares gaboteros que pueden rastrear su origen a la etapa de la colonia.
En último término deseo resaltar a un educador. Estoy aludiendo a don Hilarión Fluc quien fuera designado como maestro-preceptor por el Gobernador Oroño cuando el 25 de setiembre de 1865 creara una Escuela de Varones de primeras letras en el Rincón de Gaboto que por ese tiempo se encontraba dentro del Departamento Coronda.
Tres momentos históricos....el primer comercio y su carácter nacional, la primera constancia de compra de un inmueble en la segunda mitad del siglo XIX y el primer maestro que tienen nuestros chicos nombrado junto a la creación de la escuela por el gobernador de la Provincia.
Creo haber cumplido con el pedido que me han realizado, espero les guste estas pinceladas históricas sobre nuestro querido Puerto Gaboto.
Fuente:
GONZALEZ, Ricardo N.: PUERTO GABOTO...génesis y desarrollo histórico-social del primer pueblo argentino.

viernes, 9 de enero de 2015

LA PRIMERA IGLESIA CRISTIANA EN ARGENTINA SE CONSTRUYO EN PUERTO GABOTO.

Por Profesor Ricardo N. González




La expedición de Sebastián Gaboto que funda el fuerte Sancti Spíritus el 9 de junio de 1527 en la desembocadura del río Carcarañá en el río Coronda (actual Puerto Gaboto, Rep. Argentina) se inscribió en un escenario internacional caracterizado por el intento europeo por romper el cerco que el poder islámico le había impuesto al tomar todos los puntos de unión del tráfico comercial del mundo antiguo y todos los caminos que comunicaban a Oriente con Occidente. Era imposible comerciar entre Europa y la India sin pasar por controles aduaneros islámicos (árabes – turcos). El impulso marítimo de Portugal y España nace de la Necesidad Vital de encontrar caminos alternativos para llegar a Oriente sin pasar por territorio islámico. A éste escenario geopolítico-comercial se suma la situación religiosa. En éste caso la prolongación de la lucha entre cristianos y musulmanes (Islam), dos mundos distintos con potencias imperialistas que se enfrentaron durante la EDAD MEDIA y donde las CRUZADAS fueron sus máximas expresiones. Dominar JERUSALEM se convirtió en una cuestión tan importante que trascendió lo simbólico-religioso para convertirse en una situación estratégica.
En éste escenario la IGLESIA CATOLICA APOSTOLICA ROMANA, aliada y reconocida por las principales potencias europeas, jugaba un rol determinante a la hora de equilibrar el poder entre las Naciones Cristianas y justificar sus guerras contra naciones “infieles o herejes”.
La expedición de Sebastián Gaboto que parte de San Lúcar de Barrameda en abril de 1526 trae consigo a un sacerdote como representante de ese poder espiritual y político que era la IGLESIA. Ese sacerdote era Francisca García. Enrique de Gandía en su obra El Primer Clérigo y el Primer Obispo del Río de la Plata dice en su Prefacio  “Los orígenes del Cristianismo en el Río de la Plata se hallan en la expedición de Sebastián Gaboto (1526-1529),  pues en la de Juan Díaz de Solís (1515-1516), que descubrió nuestro estuario, no consta que haya venido en ella ningún sacerdote”.
Esos orígenes se vinculan al hecho que durante casi 3 años en el fuerte Sancti Spíritus el cura Francisco García celebró misa de manera ininterrumpida, 10 años antes de que Pedro de Mendoza fundara por primera vez Buenos Aires en 1536.

ALGUNOS DATOS DEL PRIMER SACERDOTE CRISTIANO EN ARGENTINA.

Francisco García, el primer clérigo que residió en el Río de la Plata, nació —según sus propias declaraciones— en la población de la Hinojosa, en Portugal, el año 1489, por lo cual tenía, en la época de su viaje a América, treinta y siete años de edad. (Proceso seguido por el Capitán Francisco de
Rojas contra Sebastián Caboto, Archivo de Indias: 1-2-18).

Fue capellán de la nao TRINIDAD de la expedición de Sebastián Gaboto, seguramente como lo decían las INSTRUCCIONES DEL REY confesó y comulgó a los 210 tripulantes antes de partir a la mar.
Participó de todo el viaje y fue testigo presencial de los principales hechos de la ARMADA GABOTEANA. A su regreso a España actuó en esa calidad en varios de los juicios instruídos contra Gaboto. En el Puerto Los Patos (Santa Catalina, Brasil) levantó y cuidó una IGLESIA que costó “dos cuchillos y veinticinco anzuelos” (Archivo de Indias: 41-1-1/12, Relación de Gastos de Enrique Montes).
En el fuerte Sancti Spíritus estableció relaciones con los indios de la región, sobre éste tema sostuvo que “El lugar era sano y pintoresco; los indios mostrábanse de paz y ayudaban a los cristianos, que se sentían tan tranquilos como en España”.
En el río Carcarañá Gaboto había armado un pequeño puerto para sus bergantines y los de Diego García de Moguer (que llegara posteriormente). El pueblo de Sancti Spíritus se componía de unos 20 ranchos de paja y barro para alojar a los europeos y sus mujeres indias. Dentro del real o fortaleza (ubicado en un lugar alto sobre las barrancas) se encontraba la residencia de Gaboto, una especie de “casa fuerte” donde se celebraba la santa misa y se guardaban documentos y materiales preciosos recolectados. Sobre esto sabemos que “Los domingos, lunes y viernes el clérigo Francisco García decía misa en la cámara que Sebastián Caboto tenía en el fuerte, la cual estaba bien adornada con cueros con dibujos en relieve que habían pertenecido a Octavián de Brine, ya fallecido. Todas las noches, en la misma cámara se cantaba la salve y, una vez terminados estos actos, nadie volvía a penetrar en la cámara de Caboto, cuya llave guardaba Gonzalo de San Pedro” (Enrique de Gandía pág. 72).
He aquí la prueba de que en el FUERTE SANCTI SPIRITUS, actual Puerto Gaboto, se levantó la PRIMERA IGLESIA CRISTIANA en el territorio ARGENTINO, su primer cura fue el portugués Francisco García. Con la llegada de la expedición de Diego García de Moguer a Sancti Spíritus en 1528 se sumaría otro cura, el padre Francisco de Lemos.

Para terminar éste artículo quiero dejarles el testimonio de padre Francisco García que explica cómo se perdió el fuerte Sancti Spíritus ante el ataque de los indios. Es sumamente importante no solo por los datos que aporta sino porque muestra su existencia en el lugar de los hechos.
«Luego queste testigo —dice Francisco García— oyó la grita de los yndios, salió de su casa con una vernia al brazo e una espada en la mano e fué hazia la fortaleza e por muy presto queste testigo fué, halló al capitán Caro que venía con quatro o cinco hombres a la mitad del camino de la
fortaleza y los bergantines, e que iban muy de presto hazia los bergantines e dando voces ¡A los bergantynes! , e queste testigo dijo quando allegó al capytan Caro:
«Señor, volvamos e Resistamos estos bellacos ques grande esta vergüenza ».
«E quel dicho capytan Caro no le Respondió palabra, salvo que caminó hazia los bergantynes e que Castillo, questava allí, dijo:
«Bueno está. Señor, hagamos cara».

Francisco García tomó la delantera para volver a la fortaleza, pero en ese instante le dieron un flechazo en el pecho que, por fortuna, no lo hirió gravemente. García vió que un indio con un hacha encendido ponía fuego a la fortaleza y que el capitán Caro y sus hombres se hallaban lejos, cerca de los bergantines.
Entonces, a pesar de que los indios estaban cada vez más fuertes, volvió a su choza, «a salvar un muchacho que tenía en su casa que le servía, que era paje de la carabela desta armada...».

Luego el cura García y el muchacho corrieron hacia el río y entraron en el bergantín en que estaba Gregorio Caro. Todavía no se había despegado de la costa el bergantín, cuando el alguacil mayor Alonso de Peraza y algunos otros conquistadores ,dijeron:
«Tornemos a saltar en tierra e defendámosnos de los yndios que no son nada, ni tienen ya flechas que nos tirar».

El clérigo García y otros tres o cuatro españoles saltaron del bergantín  al mismo tiempo que otros tantos que se hallaban embarcados en el bergantín de Diego García imitaban su actitud y se lanzaban todos en contra de los indios; pero Gregorio Caro, en vez de salir a luchar contra los salvajes, «se largó con la barca» por el río abajo. En cuanto al cura Francisco García él mismo nos cuenta que cuando los indios estaban por matarlo se arrojó al río «e pasó a nado el Carcarañá e fué al Río grande tras la barca, dando voces que lo tomasen»

Pero Gregorio Caro y los demás tripulantes del bergantín se hacían los sordos, hasta que
García, después de correr largo rato por la costa, se encontró con el tesorero Alonso de Santa Cruz y ambos, «con la agua fasta la garganta» pudieron salvarse alcanzando el bergantín que se alejaba cada vez más del lugar de la catástrofe.

Sebastián Gaboto, que no estaba en el fuerte cuando fue atacado por los indios, recibe las noticias en San Salvador y organiza una expedición hasta el Carcarañá para ver de cerca lo sucedido.
El cura Francisco García no volvió con Gaboto a Sancti Spíritus: quedóse en San Salvador a curarse de sus heridas ; pero más tarde oyó decir que la fortaleza había sido destruida y que ninguno de los conquistadores refugiados en ella se había salvado.
Después de tomar declaraciones a los sobrevivientes Gaboto y Diego García resuelven retornar a España. En San Vicente, durante el viaje de regreso, se produce una seria discusión entre el cura García y el Capitán General. El cura se niega a embarcarse y espera la nave de Diego García (también portugués) y en ella llega a España en 1530. Y allí entre discusiones, acusaciones, juicios y pleitos se pierde su historia para los documentos oficiales. Desconociéndose su destino.

Al igual que Enrique de Gandía es mi profundo deseo y hago votos para que:
“… algún día tanto las autoridades civiles como eclesiásticas y las Instituciones científicas de nuestra Patria, levanten en el lugar donde existió el antiguo fuerte de Caboto, destruido por los indios, un sencillo monumento recordatorio que diga a las generaciones futuras que en la boca del Carcarañá se erigió la primera iglesia de la Argentina y existió la primera población del Río de la Plata”.


Fuentes

Medina José Toribio: El veneciano Sebastián Gaboto...

Gandía de, Enrique: El Primer Clérigo en el río de la Plata.
Soler Amadeo: Historia de Puerto Gaboto (siglo XVI)
González, Ricardo: Puerto Gaboto, génesis y desarrollo histórico-social del Primer Pueblo Argentino


sábado, 3 de enero de 2015

Conociendo un poco más a SEBASTIAN GABOTO (Prof. Ricardo González)



SEBASTIAN CABOTO
Seguramente habrá quienes se sorprendan y comenten que hay una equivocación en el título del presente artículo. Que no es Caboto sino GABOTO el apellido del fundador del Fuerte Sancti Spíritus. Polémica que nunca va a terminar, pero valga mi aclaración: tomo el apellido Caboto siguiendo a su biógrafo italiano Francesco Tarducci quien manifiesta que “ésta forma es casi la única que se empleó en los documentos españoles oficiales de su tiempo, cambiándola en pocas ocasiones en Gaboto, que fue como escribieron éste apellido Fernández de Oviedo, López de Gómara y Herrera” (Tarducci F: Juan y Sebastián Caboto, Apéndice I, págs. 313-314).
Podemos afirmar que Sebastián fue el segundo hijo de Juan Caboto (según letras patentes del 5 de marzo de 1496 otorgadas por el rey inglés Enrique VII donde aparecen mencionados sus hijos) y de doña Ana (sin registro de apellido), siguiendo los documentos surge que Juan Caboto era de origen genovés y que fue naturalizado como ciudadano de Venecia por decreto del 28 de marzo de 1476. Recordemos que Génova y Venecia en el siglo XVI eran reconocidas como las REPUBLICAS MARITIMAS, eran verdaderos imperios comerciales y marítimos de gran alcance.
Para más datos “La República de Génova estableció con una estrecha alianza con Imperio Bizantino, cuyo control territorial ya era muy reducido y se limitaba apenas a la región de Constantinopla y las islas del Egeo. A mediados del siglo XIV, varias familias genovesas establecieron acuerdos con los emperadores bizantinos en virtud de los que obtuvieron el dominio de varias islas: Tasos, Samotracia, Lesbos, Quíos, Samos… así como algunos fuertes en tierra firme. Durante el siglo XVI, Génova se convirtió en un Estado satélite del imperio español, dominante en el Mediterráneo occidental”. Estas alianzas la transformaron en un Estado Referencial a la hora de emprender cualquier actividad naviera-comercial, ya sea por sus conocimientos como por su calidad de hombres de la mar, como por sus riquezas que financiarían las expediciones.
Por su parte “La República de Venecia tuvo la mayor extensión territorial de las cuatro repúblicas marítimas y fue la que duró más tiempo, hasta el siglo XVIII. Su base era la ciudad de Venecia, construida en la Edad Media sobre varios islotes en una laguna en el extremo norteño del Mar Adriático. La flota mercante veneciana fue convirtiendo la ciudad en uno de los poderes fácticos del Mediterráneo Oriental y en un factor clave en las Cruzadas. Controló el Mar Mediterráneo y el Egeo casi completamente hasta 1796 año que Napoleón Bonaparte la anexó a su Imperio”.
No debe extrañarse el lector que muchos buenos navegantes europeos de finales del siglo XV y siglo XVI pidiesen ser ciudadanos de éstas verdaderas potencias marítimas, ya que ello les aseguraba organizar expediciones, trabajar y hasta tener un prestigio y reconocimiento de sus pares. En algunos casos, como el de Sebastián Caboto, ser requerido para servir a otras Coronas Europeas (Inglaterra y España) a partir de sus antecedentes. Los Estado Marítimos de Génova y Venecia tenían en claro que su poder radicaba en la cantidad de riquezas de que dispusieran por eso cada expansión era medida en términos empresariales, no tanto políticos y menos aún del orden social.
Así encontramos como el padre de Sebastián Caboto cambió su ciudadanía en 1476. Vivió en Venecia, donde trabajó de marino, durante 15 años y allí se casó con una veneciana de nombre Ana (desconociéndose su apellido) de donde nació Sebastián el 20 de enero de 1479. Hacia 1490 realizó un viaje a Arabia, desde donde trajo la noticia de cómo llegar a las Islas de las Especies por el Norte. Recorrió las Cortes de Portugal y España buscando apoyo para éste viaje pero no lo logró, recordar que en ese momento Cristóbal Colón estaba descubriendo el Nuevo Mundo y los portugueses ya tenían su ruta a las Especies vía el sur de Africa. Se trasladó a Inglaterra en 1495 junto a su familia radicándose en el puerto de BRISTOL, principal puerto inglés de la época. Según José Toribio Medina (escritor chileno biógrafo de Sebastián Caboto) “Juan Caboto vivió, desde su llegada a Inglaterra, ocupado de su profesión de marino, y solicitó en 1496 y obtuvo del rey Enrique VII, letras patentes que le autorizaban a él y a sus hijos Luis, Sebastián y Santos, organizar viajes para descubrir islas, países y regiones del mundo desconocidas para los cristianos”. Juan armó una nave y realizó su primer viaje en 1497 descubriendo tierras en la península del Labrador (actual Canadá). Es reconocida su exploración del norte del continente americano. “Caboto partió nuevamente de Bristol con un único barco, el Matthew, un pequeño barco de 50 toneladas y con 18 tripulantes, pequeño pero rápido y capaz. Zarpó en mayo (el 2 o el 20 de mayo) de 1497 y navegó a cabo Dursey (latitud 51° 36N), Irlanda. Arribó a la costa de Terranova el 24 de junio de 1497, creyendo que eran las costas asiáticas de Cipango. El lugar preciso es controvertido, con Bonavista o St John's en la isla de Terranova y también isla de Cabo Bretón, Nueva Escocia, Labrador o Maine. El cabo Bonavista es el lugar de arribada reconocido oficialmente por los gobiernos de Canadá y el Reino Unido. Sus hombres pueden haber sido los primeros europeos en poner pie en América del Norte desde los vikingos, ya que Cristóbal Colón no encontró tierras continentales en Sudamérica hasta su tercer viaje, en 1498, y las cartas que hacen referencia a un viaje de Vespucio en 1497, en general, se cree que son falsificaciones o falsedades. Caboto fue a tierra para tomar posesión de la misma y exploró la costa durante algún tiempo, partiendo el 20 de julio de regreso. En ese viaje, sus marineros pensaron incorrectamente que iban demasiado alejados al norte, por lo que Caboto navegó un curso más al sur, llegando a Bretaña en lugar de Inglaterra, y el 6 de agosto volvió a Bristol. Los descubrimientos de Caboto fueron la base para vindicaciones inglesas sobre Norteamérica”.
Hemos visto más arriba que Sebastián Caboto nació en Venecia, de madre veneciana. Que en los documentos se habla de que eran tres los hijos de Juan Caboto: Luis, Sebastián y Santos. Con respecto a su madre (de nombre Ana) no se tiene más datos ya que ni su esposo Juan, ni su hijo Sebastián la nombran en sus testamentos. Con respecto a Sebastián se sabe que en Inglaterra tuvo una hija de nombre ISABEL (fallecida en 1533), desconociéndose datos de la mamá de ésta. Este dato se desprende del testamento de William Mychell extendido en Londres el 20 de marzo de 1516 donde se expresa lo siguiente: “Dejo a Elisabet, hija de Sebastián Caboto….”. Según el historiador Harrisse, Mychell era el padrino del Isabel Caboto (John and Sebastian Cabot, pág. 380). Se supone que Sebastián Caboto enviudó y se trasladó a España en 1514 donde el 5 de febrero de 1518 fue contratado por la Corona de ese país como PILOTO MAYOR. Hacia 1523 se encontraba casado con otra viuda, llamada Catalina Medrano (quien falleció del 2 de setiembre de 1547). Esta había enviudado de Pedro Barba con quien había tenido una hija llamada Catalina como su madre. Al parecer no tuvo hijos con ésta, lo que sí se sabe es que el 25 de octubre de 1525 (mientras preparaba su expedición a las Molucas) consiguió mediante cédula real que de su salario de Piloto Mayor, se destinaran 25000 maravedíes anuales vitalicios a su “mujer” Catalina Medrano.
El 11 de mayo de 1548, antes de partir de España, Sebastián Caboto otorgó su testamento. Documento que instituye como heredera de sus bienes a Elvira Peraza (sobrina de Catalina Medrano comprometida con Cristóbal de Medina). Se marchó primero hacia Alemania donde se entrevistó con Carlos V donde reclamó sueldos atrasados y luego se dirigió a Inglaterra.
He aquí una pequeña confidencia que quiero dejarles. Sebastián Caboto se casó con Catalina Medrano, viuda de Pedro de Barba. Este era sobrino de María Cerezo quien fue la esposa de Américo Vespucio (Piloto Mayor de España y al que se debe el nombre de nuestro continente americano). Por lo tanto el matrimonio de Caboto con Medrano, en segundas nupcias, acercó a Caboto a la familia Vespucio. Un matrimonio muy conveniente y auspicioso para las ambiciones de Caboto al permitirle entablar amistad con navegantes importantes de su tiempo. Es decir le abrió las puertas a la élite de navegantes y cosmógrafos europeos de ese momento. Primer paso antes de ser nombrado PILOTO MAYOR DE ESPAÑA.

domingo, 21 de diciembre de 2014

ALONSO DE SANTACRUZ, el cosmógrafo de la expedición de Sebastián Gaboto.


Por Prof. Ricardo N. González
Hoy quiero dejarles algunos datos de un personaje que tuvo mucha importancia en la expedición que comandó Sebastián Gaboto y que fue la fundadora del pueblo y fuerte Sancti Spíritus (actual Puerto Gaboto, pcia de Santa Fe), Primer Asentamiento Europeo en el río de la Plata allá por el 9 de junio de 1527.
Voy a contarles la historia de Alonso de Santacruz, el cosmógrafo de Gaboto. Muchos de ustedes se preguntarán ¿qué es un cosmógrafo y que función tenía en una expedición ultramarina en el siglo XVI?  Pues bien, un cosmógrafo es aquella persona que se dedica a la práctica de la cosmografía, entendiendo a ésta como la ciencia que se basa en la confección y análisis de mapas del globo terráqueo. La palabra cosmografía proviene del griego, idioma en el cual cosmos significa ‘espacio’, ‘universo’ y graphia significa ‘representación’, ‘gráfico’. Así, la cosmografía no es otra cosa que la representación gráfica del universo conocido, especialmente del planeta Tierra en toda su extensión y también de la bóveda celeste. La cosmografía es una ciencia muy antigua que existe desde que el hombre comenzó a analizar el cielo y a través de los astros pudo empezar a conocer las extensiones y formas del espacio. La cosmografía ha variado mucho a través de los tiempos de acuerdo al modo en que los mapas se han ido confeccionando, pero siempre ha sido (y lo sigue siendo) de gran utilidad para el ser humano debido a que es la ciencia que le demuestra y le permite conocer el planeta tal como es.


La COSMOGRAFIA ganó especial importancia a partir de la Modernidad, momento en el que, gracias a la expansión ultramarina europea (con el descubrimiento de un Nuevo Continente) y al avance del comercio marítimo, los científicos debieron desarrollar mapas cada vez más exactos y completos para el uso de marinos y navegantes. De allí que la existencia de un cosmógrafo en una expedición fuera un dato de relevancia.
Hay que recordar que el objetivo primordial de la Corona Española que firma las Capitulaciones con Sebastián Gaboto es el de “mandar a practicar ciertas observaciones geográficas”. Esas observaciones geográficas consistían en levantar mapas y planos exactos de las costas del Nuevo Continente sobre el océano Pacífico. Desde Panamá hacia el sur, tratando de encontrar algún paso más al norte del estrecho de Magallanes que permitiera un comercio más rápido y seguro con las islas Molucas o de las especies. Por eso el viaje de Sebastián Gaboto contempla diferentes intereses y objetivos deducibles de documentos y de acciones de los protagonistas. Los “armadores” que financiaban la expedición querían que llegara a las Islas Molucas y cargara las valiosas especies que traídas a España significarían importantes ganancias para los inversores; la CORONA ESPAÑOLA en su lucha por explorar y anexar nuevos territorios frente a otras potencias europeas deseaba tener toda la información posible de las nuevas tierras que se descubriese y sus potencialidades naturales (de ahí que se incluyera a un cosmógrafo en la expedición); pero también Sebastián Gaboto tenía intenciones particulares al respecto. Un dato curioso es que Gaboto al llegar a Cabo Verde (archipiélago africano sobre el océano atlántico a 600 km de Senegal) dio la orden de cambiar de rumbo hacia las costas de Brasil (lo cual tenía prohibido por (Capitulación), lo que puede interpretarse como un intento de llegar hasta el río de Solís y buscar noticias del País del Rey Blanco. Es probable que por sobrevivientes de la expedición de Solís que volvieron a España en 1516, haya tenido informes sobre las riquezas minerales de la zona y que decidiera pasar por Brasil para actualizar informaciones y datos.
En el viaje de Sebastián Gaboto, el padre de Alonso (Francisco de Santa Cruz) aportó bienes a la expedición, cuyo aporte fue el mayor de todos los armadores a excepción del Rey e hizo partícipe a su hijo de la travesía como veedor, debido a la gran inversión que en ella se hacía. La expedición intentaba descubrir la ruta más corta hacia el Pacífico.
Alonso era hijo de Francisco de Santa Cruz y María de Villalpando, Alonso tuvo, según los archivos, un hermano y una hermana. Nacido en un ambiente acomodado, adquirió una educación completa, tanto en las ciencias de su época como en los clásicos, en historia y en literatura contemporánea. Su época de estudiante no está documentada. Su padre, activo armador de barcos para viajes de Ultramar, tuvo el título de alcalde del Alcázar de Sevilla, lo que le autorizaba a residir allí. La proximidad del Alcázar a la Casa de Contratación le debió procurar un conocimiento íntimo de lo que sucedía en el puerto, lo que posibilitó al joven Alonso un contacto frecuente con los hombres de mar. Las noticias de los nuevos mundos más allá del océano intrigaba al muchacho y, a los veinte años, se las arregló para apuntarse como tesorero y tenedor de libros al viaje de Sebastián Gaboto. La misión de esta expedición consistía en encontrar una ruta más corta hacia el Pacífico, en busca de Ofir y Tarsis. En este viaje, que duró desde 1526 hasta 1530, Santa Cruz trabó buen conocimiento de la costa sudamericana. Mostró pericia en la construcción de instrumentos y cartas marinas y regresó a casa convertido en un experimentado cosmógrafo. Fue enviado a formar parte de la junta de expertos reunida para preparar otro viaje de exploración, junto con Hernando ColónFrancisco Faleiro y  el mismo Gaboto; colaboró con el diseño de instrumentos y mapas en los preparativos de dicho viaje, que debía dirigir Gaspar Revelo y que no llegó a realizar nunca. Después de las deliberaciones, sin embargo, Santa Cruz estuvo considerado  entre los primeros cuando el Consejo de Indias necesitaba expertos en náutica. En 1536 fue comisionado para diseñar un mapa patrón o "Patrón real". En 1537 y 1539, según él mismo cuenta, estuvo en la Corte, donde asesoró al emperador sobre materias de filosofía, astronomía y cosmografía. En la Corte ganó no sólo prestigio y fama, sino también un nombramiento real de tipo administrativo, cuya renta se le pagó, sin embargo, irregularmente, por lo que Santa Cruz, a lo largo de su vida, tuvo que reclamar los pagos que se  le debían. A partir de 1540 parece que se apartó de la Corte, ya que se conservan noticias de sus viajes. En su visita a Lisboa estuvo en relación con Joäo de Castro, cartógrafo y cosmógrafo de vasta experiencia en las Indias orientales, autor del famoso Roteiro del Mar Rojo y el Océano Índico, quien se comportó de modo sumamente abierto, dándole incluso algunos de sus mapas. Durante la década de los cuarenta, Santa Cruz trabajó como historiador: escribió una crónica de los Reyes Católicos (1490-1516) y otra del emperador Carlos I, que llega hasta 1551. Existe también un informe que indica que Santa Cruz trabajó en una colección de mapas de todas las naciones europeas, en un libro de astrología y sobre varios instrumentos. Pidió que se le asignase una residencia en el Alcázar de Sevilla, posiblemente tanto en recuerdo de sus felices años infantiles, como porque se encontraba enfermo y, sin duda, debido al costo cada vez más elevado de los alquileres en la ciudad. En 1554 fue llamado a la Corte para formar parte de la junta que debía examinar un instrumento ofrecido por Petrus Apianus para solucionar el problema de hallar la longitud en el mar; Santa Cruz probó que dicho instrumento era similar a uno diseñado por él mismo. Instruyó al joven príncipe Felipe, heredero de Carlos I, en filosofía moral, escribiendo un abecedario virtuoso y construyendo astrolabios, cuadrantes y brújulas para él. A pesar de los muchos memoriales y servicios que ofreció gratuitamente al Consejo de Indias, no hizo ninguna gestión para obtener un nombramiento en dicha institución. En 1563 le fue concedida una pensión anual por el rey que le permitía vivir sin empleo en Sevilla; no obstante, en 1566 redactó un detallado informe acerca de la situación geográfica de las Molucas, como miembro de la junta convocada a este propósito. Dejó una inapreciable colección de trabajos, un inventario de los cuales se conserva. En 1572, pocos años después de su muerte, sus bienes se pusieron a disposición del cosmógrafo mayor del Consejo de Indias, Juan López de Velasco y, desde entonces, se han perdido en mayor parte.
La producción científica de Santa Cruz que se conserva consiste en mapas, cartas de marear y textos. Hay 218 piezas cartográficas que constituyen una incomparable obra en lo que se refiere a la representación de los territorios entonces recién descubiertos, el número y la novedad de las proyecciones en ellas utilizadas y la variedad temática, que abarca desde mapas de ciudades (el más famoso es el de la ciudad de México, como las primeras ilustraciones de costumbres populares y otros aspectos) hasta colecciones completas, como la de "todas las naciones europeas". Tremenda importancia la de éste expedicionario gaboteano, su trabajo cartográfico cambió la forma de navegar y pensar el mundo conocido. Además el orgullo de que estuvo casi dos años viviendo en Puerto Gaboto (pueblo y fuerte de Sancti Spíritus). Otra historia para nuestro pueblo.

Fuentes:
BLÁZQUEZ Y DELGADO-AGUILERA, Antonio: Libro de las longitudes y manera que hasta agora se ha tenido en el arte de navegar. Sevilla, 1921.
"Islario General de Santa Cruz", Boletín de la Real Sociedad Geográfica, 40 (1918), 7-88, 231-264, 283-292, 492-516; 41 (1919), 69-128, 217-288, 437-480, 504-728. II.
MEDINA, José Toribio: El veneciano Sebastián Caboto al servicio de España [2 vols]. Santiago de Chile: Universidad, 1908.
PAZ Y MELIÁ, Antonio: "Los cosmógrafos Alonso de Santa Cruz y Andrés García de Céspedes: una superchería en favor del último", Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 21 (1909), 315-320

martes, 16 de diciembre de 2014

LA EXPEDICION DE GABOTO EN BRASIL

Prof. Ricardo N. González

En 1526 cuando la expedición de Sebastián Gaboto pasó por tierras de la Corona Portuguesa, en el actual Brasil, tocó las playas pernambucanas de Vila Velha. Allí en ese enclave portugués el sacerdote de la expedición, Francisco García, ofició la Santa Misa en agradecimiento por el cruce ultramarino.
Hoy, gracias al amigo Christopher Sellars oriundo de ese lugar, publico las fotos de aquella iglesia que es una de las más antiguas de Brasil y que fue bautizada con el nombre de NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCION y junto con otras dos se disputa el título de ser la primera por su antigüedad. Uno de los argumentos para hablar de su historia es el paso de la expedición de Sebastián Gaboto, cosa que la hermana con nuestro solar Gabotero ya que compartimos esa presencia europea en ambos suelos.
A continuación les dejo un artículo en portugués que explica con mayores datos lo que les he relatado.

Geralmente se escuta de tres candidatos pelo titulo da "Igreja Mais Antiga do Brasil"....
A Cosme e Damião de Igarassu, PE.
A Nossa Senhora da Conceição de Vila Velha da Ilha de Itamaracá, PE.
A São Vicente de São Vicente, SP.
Eis aqui uma breve descrição da fundação dos tres templos :-
Cosme e Damião, Igarassu - A primeira estrutura foi levantada por Afonso Gonsalves apos do dominio dos indios Caetes e provavelmente nos inicios do ano 1536, essa construcção caiu cerca de 1590 e uma segunda estrutura, mais robusto foi levantado em 1596.
São Vicente, SP - A primeira estrutura foi levantada por Martim Afonso de Souza no ano 1532, lamentavelmente foi destruido, junto com toda a pequeña comunidade, por um maremoto em 1542. O povoado foi reestruturado num local mais distante do mar, mas como coisa de azar, tambem foi destruido, esta vez por piratas. A igreja atual foi construido em 1757.
Nossa Senhora da Conceição, Vila Velha, Ilha de Itamaracá, PE - Pesar de não temos dados do ano da sua fundação nem por quem, existe provas contundentes da existencia da igreja edificado e em funcionamento no ano 1526, mesmo ano no que há um registro no Torre do Tombo de uma exportação de açucar de Itamaracá pro Portugal, um forte indicio do que a igreja havia estado em existencia por um bom periodo. (n'aqueles tempos o povo foi mais beato, e em vez de construir campos de futebol, primeiramente construiram igrejas !) O navegante Sebastião Caboto chegou à Vila de Nossa Senhora da Conceição, hoje Vila Velha, em Junho de 1526 e permaneceu na vila durante tres meses. Junto com Caboto chegou o Padre Francisco Garcia, quem declarou, sob juramento, na sua volta a Espanha, que na vila ele "celebrava os divinos oficios na igreja que ali havia, bem próvida de paramentos e todo o necesario para a celebração da Santa Missa". A documentação original das declarações do Padre Garcia esta em "Los Archivos de las Indias" guardados no acervo da Universidade de Sevilla, Espanha.
É fácil apreciar que a Igreja Nossa Senhora da Conceição da Vila Velha é, pelo menos, dez anos mais antiga que a Cosme e Damião de Igarassu, e nem falar de São Vicente, SP.
Não posso entender porque o Poder Publico de Itamaracá não liga pro fato que temos aquí na esquecida Vila Velha um atrativo de importancia nacional que com a publicidade e promoção adequado podía atrair um turismo sustentavel e de qualidade o ano redondo.......... triste!

















lunes, 8 de diciembre de 2014

Segunda presentación del libro en SADOP ROSARIO

El martes 25 de noviembre de 2014 ante más de 250 docentes privados del sur de la provincia de Santa Fe, el Lic. Prof. Ricardo N. González presentó su libro PUERTO GABOTO, génesis y desarrollo histórico-social del primer pueblo argentino. La presentación estuvo a cargo del Secretario General del Sindicato Argentino de Docentes Privados Seccional Rosario, Dr. Martín Lucero. En la mesa lo acompaña el Lic. Prof. Walter Ferroni, Secretario de Educación de la mencionada Seccional. Otro paso muy importanta para la difusión y reconocimiento de nuestra historia gabotera en los claustros académicos-escolares. Sin dudas el éxito social y comercial del libro ya amerita una nueva edición del mismo.